En las esferas Cristianas hoy en día existe una enseñanza no bíblica
en relación con la muerte del creyente en el Señor Jesucristo.
Constantemente nos dicen cristianos de bien que tras nuestra muerte, "Vamos a estar
con el Señor." Esta frase es usada especialmente en los funerales en donde los predicadores hacen una mala referencia
o toman las Escrituras por fuera de contexto para consolar a los afligidos de que sus seres amados
no están muertos en realidad, sino que en realidad están disfrutando del Cielo en la presencia de Dios. Esta enseñanza
promueve la creencia en la mentira de Satán, en vez de lo que Dios le dijo a Adán y Eva cuando los colocó
en el Edén.
En Gen. 2:17 Dios dice, "Pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comas, ciertamente morirás."
En Hebreo esto se podría leer "Al morir morirás.
" Esto era un hecho cierto.
En Gen. 3:1, Satán habla por primera vez en las Escrituras.
El le pregunta a Eva (con la Figura de Erotesis para mayor énfasis), "¿Conque Dios os ha dicho: "No comeréis de ningún árbol del huerto?"
En Gen. 3:4, La segunda aparición de Satán, podemos leer,
"Y la serpiente dijo a la mujer: Ciertamente no moriréis'...." Esta es una plena contradicción de
la Palabra de Dios en Gen.2:17. Como ya se ha dicho, "Esta se ha convertido
en la base fundamental de espiritismo y creencia tradicional sobre la muerte."
Consultemos las Escrituras por nuestra cuenta y veamos
lo que Dios ha dicho e inspirado a Sus Santos a informar en relación con la muerte.
Después del error de Adán en Gen. 3:6, cuando él deliberadamente desobedeció
lo que el Señor había ordenado en Gen. 2:16-17, podemos leer en Gen.3:19 que Dios le dice a Adán,
"Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás."
Note que no se menciona al tradicional
"infierno." La frase es que el hombre vuelve al polvo.
En Job 14 podemos leer en le verso 10, "Pero el hombre muere y yace inerte. El hombre expira, ¿y dónde está?" El verso 12 dice,
"así el hombre yace y no se levanta; hasta que los cielos ya no existan no se despertará ni se levantará de su sueño.." Vs. 13-15 dicen, "¡Oh, si me escondieras en el Seol, si me ocultaras hasta que tu ira se pasara, si me pusieras un plazo y de mí te acordaras! Si el hombre muere, ¿volverá a vivir? Todos los días de mi batallar esperaré hasta que llegue mi relevo. Tú llamarás, y yo te responderé..."
Estos versos en Job 14 nos enseñan que Job, un creyente,
en Dios, se da cuenta que el hombre no es más que polvo y vuelve a ser polvo a su muerte. En dicho estado,
Job, como creyente, espera una resurrección cuando Dios lo llame a resucitar, y Job responderá.
La muerte no es más que un sueño para el creyente. Esto es lo que nuestro Señor le enseñó a Juan 11, y lo
que Pablo le enseñó en 1Tesa.4 y 1Cor.15. Hablaremos de estos pasajes luego.
En Salmos 89:48, el autor dice, "¿Qué hombre podrá vivir y no ver la muerte? ¿Podrá librar su alma del poder del Seol? (Selah)"
En Salmos 115:17, podemos leer, "Los muertos no alaban al SEÑOR, ni ninguno de los que descienden al silencio."
El Salmo 49 dice que el hombre no es capaz de perdonarse él mismo,
pues está condenado a la corrupción. El es como las bestias que mueren, (v. 12 &20).
sólo Dios nos perdona de la tumba o el polvo (v. 15).
En Eclesiastés 9:5 leemos que los muertos no saben nada, ni tienen ya ninguna recompensa, porque su memoria está olvidada.
Véase también v.10
El contexto de Ecl. 12 tiene que ver con la aproximación del la edad antigua del
individuo. El cuerpo una vez fuerte es ahora frágil y tembloroso, de una persona incapaz
de valerse por si misma. El verso 7 nos dice que el polvo (cuerpo) vuelve a la tierra que era, y el
espíritu regresará a Dios que la entregó. La palabra para espíritu es la palabra Hebrea
"ruach", no nephesh (alma).
De acuerdo a Gen. 2:7 Entonces el SEÑOR Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz el aliento de vida; y fue el hombre un alma viviente (Heb.-nephesh). Entonces el hombre es un alma,
y sin vida (dada por Dios) el hombre es-o se convierte-en un alma muerta. Es el espíritu, o la vida,
que Dios da y quita. No hay almas (como partes separadas de la persona) en
el Cielo.
¿Qué dijo nuestro Señor justo antes de morir en Lucas
23:46? "Y Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, EN TUS MANOS ENCOMIENDO MI ESPIRITU. Y habiendo dicho esto, expiró." Jesús respiró vida
y estaba comprometido al cuidado del Padre. Jesús durante 3 días y tres noches estuvo muerto.
Ahora, regresando al Antiguo Testamento de nuevo para ver lo que Dios
hizo que se recordara.
En Gen. 25:8, podemos leer, "Abraham expiró, y murió en buena vejez, anciano y lleno de días, y fue reunido a su pueblo."
Esta última frase es una figura idiomática de la expresión para muerte y entierro.
La gente de Abraham eran idólatras. Véase Josué 24:2. Entonces Abraham, el hombre de Dios, el hombre de
fe, a su muerte fue a la tumba (polvo de la tierra), tal como hizo su gente, los que eran
idólatras.
En Gen. 35:29, podemos leer, "Y expiró Isaac y murió, y fue reunido a su pueblo, anciano y lleno de días; y sus hijos Esaú y Jacob lo sepultaron."
En Gen. 49:29 podemos leer, "Después les ordenó (Jacobo) y les dijo: Voy a ser reunido a mi pueblo; sepultadme con mis padres en la cueva que está en el campo de Efrón hitita." El verso 33
dice, "Cuando Jacob terminó de encargar estas cosas a sus hijos, recogió sus pies en la cama y expiró, y fue reunido a su pueblo."
De nuevo, decimos que esta expresión "fue reunido con
su pueblo" era un simbolismo Hebreo usado para la muerte y el entierro. No hay sugerencia aquí
de alguien que vaya a ir a un lugar placentero. Se necesitará del poder de la resurrección de Dios para
levantar a los muertos.
En Deut.32:49 el Señor le dice a Moisés que vaya al Monte Nebo
para ver la tierra de Canaan. En el verso 50 Dios dice, "Morirás en el monte ...y serás reunido a tu pueblo, así como murió tu hermano Aarón sobre el monte Hor, y fue reunido a su pueblo"
En Deut.34:5-7 encontramos el entierro de Moisés por parte del Señor,
el cual es diferente a los demás. El verso 5, "Y allí murió Moisés, siervo del SEÑOR, en la tierra de Moab, conforme a la palabra del SEÑOR." El verso 6,
"Y El lo enterró en el valle, en la tierra de Moab, frente a Bet-peor; pero nadie sabe hasta hoy el lugar de su sepultura." El verso 7, "Aunque Moisés tenía ciento veinte años cuando murió, no se habían apagado sus ojos, ni había perdido su vigor."
En el Salmo 6:5, David en su oración dice, "Porque no hay en la muerte memoria de ti; en el Seol, ¿quién te dará gracias?"
También, en el Salmo 30:9, "¿Qué provecho hay en mi sangre si desciendo al sepulcro? ¿Acaso te alabará el polvo? ¿Anunciará tu fidelidad?" Lev.17:11
dice,"Porque la vida de la carne está en la sangre..."
Pasando ahora al Nuevo Testamento vemos en Juan
3:16"...para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna." Y en Juan 3:36, "El que cree en el Hijo tiene vida eterna;
..." De nuevo en Juan 5:24, "En verdad, en verdad os digo: el que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna y no viene a condenación, sino que ha pasado de muerte a vida." Estos versos
no nos enseñan que el creyente no morirá, ya que en el siguiente verso el Señor nos dice,
"..la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que oigan vivirán." Esta vida es tras la resurrección. La
vida eterna prometida se cumplirá completamente en la resurrección.
En Juan 11 vemos la gloria de Dios mostrada tras la resurrección de
Lázaro. En el verso 11 Jesús dice a Sus discípulos, "...Nuestro amigo Lázaro se ha dormido; pero voy a despertarlo.."
Observe aquí que Lázaro, el hermano de María y Marta, ya estaba muerto.
El no estaba en el Cielo. Los versos 13 y 14 nos dicen exactamente lo que el Señor
quiso decir en el verso 11 cuando El dijo, "Lázaro se ha
dormido." El verso 14 dice, "Entonces Jesús, por eso, les dijo claramente: Lázaro ha muerto.'
Ahora, Lázaro es visto aquí como si ya se estuviera descomponiendo (verso 39). En el verso 24, Marta dice
al Señor, "Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día final."
Ella no creía que su hermano estuviera en un lugar placentero, tal como en el seno de
Abraham. Este es el error que los Fariseos no creyentes le enseñaron a los Judíos. Era una
enseñanza falsa que el Señor pone en evidencia en Lucas 16 cuando El se dirige a estos Fariseos no
creyentes.
Recordamos la enseñanza del Antiguo Testamento de que el hombre es un
alma (Gen.2:7), y que a su muerte su espíritu, o vida, regresa a Dios quien la dio.
En Juan 11:33, cuando Jesús vio a María llorando, y los Judíos
que se acercaron a ella, El gimió en el espíritu (o El mismo), y estaba afligido. La palabra
'gemir' tiene el significado de resollar como un caballo cuando tiene miedo o se asusta. Por lo tanto, es al sentir
una fuerte emoción o indignación.
La tumba, o muerte es el dominio de Satán, y Cristo
iba a quitar a Lázaro de este dominio antes del tiempo de la resurrección. El Señor pronto iba a
ir a la cruz y a morir, y a ser resucitado para romper el poder de la tumba que tenía Satán.
Por supuesto, Lázaro tenía que morir de nuevo y no tuvo una resurrección en cuerpo.
Todo este contexto en el capítulo 11 era para mostrar sobre
la gloria de Dios como Jesús lo dijo en el verso 40. Si usted, como Cristiano, aquel que cree en el
Señor Jesucristo como su Salvador personal, si cree que a su muerte parte de usted puede existir
separado del cuerpo, (que es exactamente lo que los Fariseos no creyentes le enseñaron a los
Judíos) y esta parte suya se regocija en dicho estado, entonces dígame: ¿por qué el
Señor regresó a Lázaro a su dominio de dolor y desasosiego?
También, ¿por qué el mensaje dado a los 12 en Mateo
10:8 de resucitar a los muertos? Y de nuevo, ¿por qué Eliahu el profeta
levantó de entre los muertos el hijo de la viuda en 1Reyes 17:17-24? Y, ¿por qué Pablo en Hechos
20:10 devolvió a la vida a Eutychus, quien había sido llevado por la muerte? No hay ningún lugar en las Escrituras
en donde quienes fueron resucitados de la muerte hayan hablado de haber estado en el Cielo, o en un lugar
de placidez.
Pasemos a Hechos 2:29. Pedro, al hablar a los Judíos
justo después del día de Pentecostés, dijo, "Hermanos, del patriarca David os puedo decir confiadamente que murió y fue sepultado, y su sepulcro está entre nosotros hasta el día de hoy.
" ¿Puede alguien sinceramente decir que David,
de alguna forma, había ido al cielo a estar con Cristo? ¿Qué nos dice el verso 34? "Porque David no ascendió a los cielos..."
Pedro acababa de recibir la promesa de Dios transmitida en
Lucas 24:49 por el Cristo resucitado. Esta promesa era para ser investida (o cumplida) con el poder
superior. Pedro recibió esto en el día de Pentecostés en Hechos 2:1-4. Debemos creer
en este hombre espiritual cuando dijo que David no había ascendido a los cielos.
David es visto durmiendo aun en el polvo. El está esperando el llamado de la vida por parte de su Señor.
En Hechos 13, encontramos al apóstol Pablo hablando en
Antioch (en Pisidia) a los hombres de Israel, y a aquellos que le temen a Dios. En los versos 16-37 Pablo recibe
un corto resumen de la historia de Israel como nación. El clímax de esta discusión es que Dios
ha enviado a Su hijo a Israel para que sea su Salvador; ellos lo crucificaron, pero
Dios lo resucitó. En los versos 35-37 Pablo escribe, "Por tanto dice también en otro salmo: NO PERMITIRAS QUE TU SANTO VEA CORRUPCION. Porque David, después de haber servido el propósito de Dios en su propia generación, durmió, y fue sepultado con sus padres, y vio corrupción. Pero aquel a quien Dios resucitó no vio corrupción.
Aquí vemos el contraste entre David y el hijo de Dios,
Jesucristo. La expresión "durmió" es usada por Pablo en el caso de la muerte de David
y su descanso en la tumba, o el estado de muerte, hasta la resurrección. El cuerpo de David
experimentó la descomposición y corrupción. El cuerpo de Cristo no experimentó corrupción ya que fue ascendido
al tercer día. Entonces, la enseñanza de Pablo concuerda con Pedro en lo relacionado al estado de David.
Pablo, el apóstol de Dios, y elegido por Dios para predicar las buenas noticias
a las naciones, sobre Su Hijo Jesucristo, estaba inspirado para revelar más luz sobre la muerte de un
creyente y su resurrección del estado de muerte.
En 1Cor.15:12-23, Pablo responde ante la objeción de algunos
quienes en su época dijeron que no hay resurrección de los muertos. Pablo dijo, "...si se predica que Cristo ha resucitado de entre los muertos, entonces ni siquiera Cristo ha resucitado."
En el verso 17, Pablo lleva el caso a un estrado superior y dice,
"...y si Cristo no ha resucitado, vuestra fe es falsa; todavía estáis en vuestros pecados."
Observe aquí que los creyentes que han muerto (han pasado al sueño eterno) también han
perecido. Si los creyentes van al Cielo inmediatamente después de la muerte, ¿podría Pablo haber pronunciado
este argumento-"también ha perecido"? En el verso 20 Pablo da a conocer la verdad:
"Mas ahora Cristo ha resucitado de entre los muertos, primicias de los que durmieron."
Ahora observe cuán a menudo en estas Escrituras podemos encontrar a aquellos que duermen, que han
pasado a dormir, dormir en Cristo. No podemos ignorar estas palabras que el Espíritu Santo
inspiró, y decir que los muertos no están muertos en realidad, sino que llevados a la presencia de Dios
inmediatamente.
Pablo nos dice en el verso 22, "Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados.
" El verso 23 "Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo en su venida."
Cristo es y tiene que venir de nuevo. El verso 26 nos dice que cuando el último enemigo
este muerto. La muerte no ha sido vencida, sino que debido a la muerte y resurrección de Cristo
Satán mantiene el poder de la muerte, pero en su momento será vencido.
Nosotros como creyentes en Cristo somos aún mortales, pero tenemos la
promesa de inmortalidad. En 1Tim.6:16 las Escrituras dicen que Dios sólo tiene inmortalidad.
En 1Cor.15:51-55 vemos más de la verdad de Dios que es revelada o
dada a conocer. En los versos 51 y 53 Pablo dice, "He aquí, os digo un misterio: no todos dormiremos, pero todos seremos transformados en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la trompeta final; pues la trompeta sonará y los muertos resucitarán incorruptibles, y nosotros seremos transformados. Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad."
Pablo luego dice que cuando todo esto pase, cuando pase todo lo que
se ha escrito, "DEVORADA HA SIDO LA MUERTE en victoria. ¿DONDE ESTA, OH MUERTE, TU VICTORIA? ¿DONDE, OH SEPULCRO, TU AGUIJON?
" Véase Isa.25:8 y
Oseas 13:14.
Cuando Pablo escribe estas verdades a los Corintios
durante el período de Hechos, Israel como nación estaba en juicio ante
Dios. Los gobernantes y sacerdotes habían rechazado a su Mesías quien había venido de acuerdo a sus
profetas. Dios respondió la oración de Cristo en la cruz, "Padre perdónalos porque ellos no saben
lo que hacen."
Entones, Israel tuvo una segunda oportunidad de arrepentirse como nación
y volver a Jesús su Mesías como Pedro lo dice en Hechos 2 y 3. Pero el terco Israel
se rehusó y Dios empezó a tratar con individuos en vez de la nación de Israel. El elemento tiempo
era tal que la Gran Tribulación de Israel, el tiempo del Problema de Jacobo dado a conocer por
Daniel el profeta, estaba ya muy cerca.
El mensaje de Pablo en 1Co.15 incluye las verdades en relación con este
período de la tribulación de Israel como se ve en los versos 51 y 52. Pablo esperaba que él pudiese ser
uno de aquellos que vivirían al final del tiempo de las Grandes Tribulaciones de Israel.
En el verso 51 Pablo dijo, "He aquí, os digo un misterio: no todos dormiremos, pero todos seremos transformados en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la trompeta final; pues la trompeta sonará y los muertos resucitarán incorruptibles, y nosotros seremos transformados.
"El verso
53, "Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad.
" El verso 54, "Pero cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: DEVORADA HA SIDO LA MUERTE en victoria.
" El verso 55, "
¿DONDE ESTA, OH MUERTE, TU VICTORIA? ¿DONDE, OH SEPULCRO, TU AGUIJON?"
Estos versos nos enseñan que en este momento, los creyentes
vivos, así como los creyentes muertos en Cristo, se ubicarán en un cuerpo resucitado, glorificado
con el fin de tomar parte de la segunda venida de Cristo. Los muertos tienen que ser revividos
y ser vestidos con un cuerpo incorruptible, y los mortales vivos serán llevados a la inmortalidad,
o instantáneamente cambiados a un cuerpo espiritual glorificado.
Otra área en las Sagradas Escrituras
que es usada constantemente por predicadores y seglares es 2Cor. 5:8. Este verso es tomado
fuera de su contexto para mostrar que en su muerte, un creyente está vivo inmediatamente en el Cielo.
Esto no es lo que el verso o el contexto nos enseña.
El tema en cuestión de 4:14 a 5:8 es que la resurrección del creyente
y su cuerpo actual y su cuerpo resucitado. Tenemos al Apóstol Pablo explicando a los Corintios
en 5:1 que hay un cuerpo espiritual que Dios tiene el poder de dar en el momento de la
resurrección. En el verso 2 Pablo dice, "Pues, en verdad, en esta morada gemimos, anhelando ser vestidos con nuestra habitación celestial
" Pablo esperaba y buscaba el regreso del Señor en su período de vida durante Hechos.
Honestamente quería un cambio de cuerpo (del mencionado en 5:1). Pablo no quería morir,
sino al contrario, quería estar vivo a la venida de Cristo.
Pablo dijo en 5:4 "
Porque asimismo, los que estamos en esta tienda, gemimos agobiados, pues no queremos ser desvestidos, sino vestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida."
Pablo buscaba el regreso de Cristo durante su vida,
y entonces, mientras vivía en la carne él gemía por un nuevo cuerpo. El no podría gemir del todo
si él estuviera muerto. El no quería que se le encontrase desnudo, o muerto a la venida
de Cristo, sino que esperaba estar vivo, o vestido.
En el v. 6 Pablo explica que si estuviéramos en casa (vivos)
en su cuerpo, estamos ausentes del Señor (sin un cambio o resurrección no vemos a Cristo).
El verso 8 es a menudo tomado fuera de contexto de resurrección, diciéndole a la
gente que sus seres queridos que han muerto con el Señor. Esto no es lo que Pablo dice.
El resume el contexto de 4:14 a 5:8 en lo que refiere
al cuerpo terrenal(mortal) y el cuerpo espiritual (cuerpo de resurrección).
Pablo en el verso 8 estaría agradecido y gustoso de dejar su
cuerpo (cuerpo mortal) y de presentarse con el Señor (en su cuerpo resucitado).
Ahora, el error que prevalece es que, a parte de la resurrección uno en la muerte puede estar
inmediatamente con el Señor. Este error es enseñado a pesar que Pablo enseña en 1Tim
6:16, que Dios sólo da inmortalidad, pero sólo en la resurrección, no en la muerte. Pablo dijo en
1Cor.15:53, "y esto mortal se vista de inmortalidad. " Esto está en contexto con la
resurrección.
En casi todo funeral hallamos al predicador contradiciendo su mensaje
en el cual él asegura que su ser amado difunto está ahora en presencia de Dios.
Después que hace referencia a 2Cor.5:8 y no a los versos precedentes del contexto, muy seguramente
pasará a 1Tesa. 4:14-18. Estos versos claramente contradicen la enseñanza de que a la muerte
el creyente parte a estar con el Señor. Examinemos el contexto de este pasaje más detenidamente.
Las dos epístolas a los Tesalonicenses contienen enseñanzas
en relación con la pronta venida del Señor como lo predijo el Señor en Mateo 24 y
Hechos 1:1-7. El momento exacto de la segunda venida de Cristo no fue dada a conocer a sus discípulos,
sino las señales en ese período previo de Hechos que indicaban su pronta aparición. Pablo enseñó
estas cosas durante todos sus viajes misionarios, y les escribió en 1 & 2 de Tesa. y
también en 1 & 2 Cor. En Tesa 1:10 Pablo exhorta a los creyentes que dejen a los ídolos y pasen a servir
al Dios verdadero y viviente, "...y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de entre los muertos, es decir, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera.
." A estos
creyentes en Cristo se les pidió que esperaran, que buscaran la venida de Cristo durante su vida.
Pero ahora desde que Pablo los visitó primero, algunos de los nuevos
conversos habían muerto. Esto había causado mucho dolor entre ellos, ya que ahora sus seres queridos muertos
se perderían la venida de Cristo.
Entonces Pablo tuvo que escribir las palabras de consolación a estas personas
y él hace esto en Tesa. 4:13-18. En el verso 13 Pablo escribe, "Pero no queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como lo hacen los demás que no tienen esperanza.
" Note la expresión que Pablo usa aquí así como en todo lado,
'los que duermen.' Para Pablo esto quiso decir que la
muerte está ligada con el sueño. Ahora en el verso 14 Pablo muestra a los que no tienen esperanza por qué
no deberían sentirse afligidos por los muertos. "Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también Dios traerá con El a los que durmieron en Jesús."
Aquí están las palabras de consolación de Pablo para los
santos afligidos. Ellos vendrán con Jesús en Su venida a la tierra. Pero, como dice, ellos están
durmiendo en la muerte. Sí, pero luego algunos versos cómo vendrán con el Señor.
El verso 15: "Por lo cual os decimos esto por la palabra del Señor: que nosotros los que estemos vivos y que permanezcamos hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron.
En los versos 16 y 17 Pablo explica cómo sucede esto
y la secuencia de eventos. "Pues el Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con la trompeta de Dios, y los muertos en Cristo se levantarán primero. Entonces nosotros, los que estemos vivos y que permanezcamos, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes al encuentro del Señor en el aire, y así estaremos con el Señor siempre."
Este contexto revela la verdad de Dios para este
gran evento y la secuencia en la cual se desarrolla. Estas palabras de Pablo fueron dadas en
consolación para los creyentes en el verso 13.
¿Puede ahora ver la contradicción de las palabras de aquellos que nos dicen que
nuestros seres amados ya están disfrutando de la bendición del Cielo? Amigos, se requiere una resurrección
para reunir los creyentes muertos en una espiritualidad viviente o un cuerpo resucitado.
Las Escrituras ofrecen dicha explicación.
Me parece que es el momento para que la verdad de las escrituras
sea enseñada en relación con el estado de la muerte que el Espíritu Santo nos ha dado a
entender.
Para resumir esta enseñanza en relación con el estado con el estado del
creyente que ha muerto en Cristo, ofrecemos los siguientes puntos:
1. Adán fue creado por Dios y fue o se convirtió en un alma viviente
cuando Dios le dio aliento de vida. (Gen. 2:7). No existe base alguna para enseñar
que el hombre Adán tenía un alma en este o cualquier otro pasaje de las Escrituras.
2. Si Adán desobedeció a Dios al comer del árbol del conocimiento
y el mal, Adán moriría. (Gen 2:17).
3. Satán le dijo a Eva que ella no moriría en realidad.
(Gen. 3:4)
4. El castigo de la muerte era el de regresar al polvo de
la tierra. (Gen. 3:17-19).
5. El Antiguo Testamento nos enseña que en la muerte, los creyentes en Dios,
dejaron el espíritu y fueron reunidos con su pueblo. Esta era una expresión para la muerte y el entierro,
tal como las gentes antes de ellos habían hecho. (Gen.49:29-33, 35:29, Deut.32:48-50).
6. Los Salmos y Eclesiástico nos enseñan que en la muerte el espíritu (que es vida)
regresa a Dios quien fue el que lo dio. También, en la muerte, no hay memoria, ya que los muertos
no saben nada(Salmos 89:48, 115:17, Ecl.9:5, 12:7).
7. Nuestro Señor le enseñó a Sus discípulos creer en El
les aseguraría la vida eterna. Ellos tenían esta esperanza y felicidad, pero era en la resurrección
que esta promesa se iba a cumplir por completo (Juan 10:27-28, 11:25-26,
5:24, 3:14-18, 3:36).
8. Las expresiones "duerme", "duerme en Cristo", "durmió",
y "muerto en Cristo", fueron usadas por Cristo y el Apóstol Pablo para mostrar que el creyente que
había muerto no iba a permanecer en la tumba o en la muerte por siempre. El tiempo en la tumba para el
creyente es para en resumen decir que es como ir a dormir y luego despertarse en la
mañana. El tiempo para el creyente muerto no existe (Juan 11:11-15, Hechos 13:36,
1Cor.15:18-20, 1Tesa.4:13-18).
9. Pablo nos enseña que sólo en el cuerpo resucitado el santo puede, o el Cristiano,
estar en comunión con el Señor. Nadie puede vivir eternamente con el Señor
aparte de su cuerpo de resurrección. Pablo afirma claramente que Dios contaba con la inmortalidad
en El mismo. Ya que somos creyentes vivos o muertos tenemos que esperar por la inmortalidad, y esto no es
cuando morimos, sino cuando Cristo nos de un cuerpo de resurrección en dicho día. (1Cor.15:42-44,
5-1-55, 2Cor.5:1-8; 1Tim.6:14-16.
La Naturaleza y Destino del Hombre>