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¿Qué es la Fe?
Oscar Baker
 


Hay quienes profesan creer que todo lo requerido para la salvación es creer en lo que DIOS ES. Esto es un buen comienzo, esto es verdad, pero un largo camino desde allí tiene que ser recorrido si uno quiere llegar a algún lugar.  Santiago 2:19 nos dice que es bueno creer que hay un Dios, pero también dice que los demonios creen y tiemblan.  Si es así, un hombre no más bueno que los demonios para creer este hecho, está todavía en un suelo muy peligroso.

Hay quienes profesan una creencia general en Dios, que El es amor y que El de alguna forma hará que todo gire hacia el lado correcto.  Esto se apoya en Su providencia, por así decirlo. Esto es muy difícil de describir, es una condición nebulosa.  Podemos describir esto como un pensamiento deseado.  Ellos piensan que si rezan muy fervorosamente, obtendrán lo que quieren.  Quizás usted haya visto a un niño molestando y pidiendo a sus padres algo que ellos quieren de mala manera. Esto es algo equivalente. Pero esto no es la fe en el sentido de las palabras de la Biblia.

Pero las Palabras dicen que sin fe es imposible agradarle a Dios. (Heb.11:6). Si esto es verdad, entonces debemos empezar a trabajar para encontrar lo que es. ¿Cómo lo conseguimos? ¿En qué más aparte de la existencia de Dios tenemos que creer?

Nos han dicho que la fe viene del oír, y el oír, por la palabra de Cristo. (Rom.10:17). No le puedo creer a una persona hasta que esta persona haya hablado con Su Palabra. Esto es en lo que tenemos que creer. Pero ¿Qué nos dice la Palabra?

En Juan 5:37-40, el Señor dice que las Escrituras hablan de El. Además, El dice a Sus oyentes que ellos no irán a El que ellos podrán tener vida. En 1Juan 5:9-11, nos dicen que Dios da testimonio de Su Hijo. Cualquier hombre que no creyere este testimonio hará a Dios un mentiroso.

Entonces, podemos acentuar el valor de la Palabra al decir que debemos creer en la Palabra de Dios; que la Palabra de Dios está relacionada con su hijo; Si creemos y tenemos al Hijo, entonces tenemos vida.

Timoteo, tuvo su entrenamiento en las Escrituras (2Tim 3:15).

Los Efesios oyen la Palabra de la verdad y confían en el que está testificando. Este fue el evangelio de su salvación. Después de que creyeron, ellos fueron marcados con el Espíritu Sagrado de la promesa.

!La fe es más que solo un deseo!

Heb 11:1 Ahora bien, la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
Heb 11:2 Porque por ella recibieron aprobación los antiguos.
Heb 11:3 Por la fe entendemos que el universo fue preparado por la Palabra de Dios, de modo que lo que se ve no fue hecho de cosas visibles.
Heb 11:4 Por la fe Abel ofreció a Dios un mejor sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó el testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofendas; y por la fe, estando muerto, todavía habla.
Heb 11:5 Por la fe Enoc fue trasladado al cielo para que no viera muerte; y no fue halado porque Dios lo trasladó; porque antes de ser trasladado recibió testimonio de haber agradado a Dios.
Heb 11:6 Y sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que El existe, y que es remunerador de los que le buscan.
Heb 11:7 Por la fe Noé, siendo advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó un arca para la salvación de su casa, por la cual condenó al mundo, y llegó a ser heredero de la justicia que es según la fe.
Heb 11:8 Por la fe Abraham, al ser llamado, obedeció, saliendo para un lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber adónde iba.
Heb 11:9 Por la fe habitó como extranjero en la tierra de las promesas, como en tierra extraña, viviendo en tiendas como Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa,
Heb 11:10 porque esperaba la ciudad que tiene cimientos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.
Heb 11:11 También por la fe Sara misma recibió fuerza para concebir, aun pasada ya la edad propicia, pues consideró fiel al que lo había prometido.
Heb 11:12 Por lo cual nació de uno (y éste casi muero con respecto a este) una descendencia como las estrellas del cielo en numero, e innumerable como la arena que está a la orilla del mar.
Heb 11:13 Todos éstos murieron en fe, sin haber recibido las promesas, pero habiéndolas aceptado con gusto desde lejos, confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra.


PARTE 2>